...inevitable perder, es inevitable seguir con tu vida, es inevitable hacerse ilusiones, y es inevitable sentir dolor y una puñalada. Pero que coño, mis sueños siguen ahí, al alcance de mi mano, y no hay nada que un peta y una birra no puedan curar. Quizás un tiro en la cara no lo curen, pero yo no soy Marvin, y dios no bajó del cielo y detuvo las balas.