16/9/24

Vagando…

…de noche, he visto una planta abriéndose paso a través del cemento, un árbol arañando una señal de aparcamiento de movilidad reducida, haciendo ruido como si fuera un violín, he puesto mi mano en su tronco y le he deseado que ojalá algún día sea un gran violinista. 
He visto un gato negro que era una bolsa. He visto un gato blanco que era un gato, nos hemos parado a mirarnos, se ha sentado, me he puesto en cuclillas nos hemos guiñado los ojos, me he acercado a un banco más cerca de él dando un rodeo y me he sentado a mirarle. Una pareja asiática ha entrado en un portal y les hemos mirado. No se han dado cuenta. El gato se ha quedado mirando algo en el árbol que tenía encima, ha bostezado, se ha levantado y se ha ido en la dirección contraria a la que yo iba, yo me he ido por mi lado y le he dicho adiós. 
He visto unos shorts negros. No me valían. Ni los he tocado, pero se veía a simple vista que no eran de mi talla. 
He visto un agujero en el suelo que era un plástico negro, casi me deslumbra la luz automática de un portal que se ha encendido mientras pasaba. 
He visto a unos basureros desesperados porque tenían el cubo de basura con todas las bolsas desperdigadas por el medio de la calle y otro camión de la basura que ha llegado y se ha parado al lado, imagino que al rescate.
He visto a un chaval que venía en dirección contraria a mi, no hemos cruzado la mirada, nos hemos ignorado mutuamente y he visto una araña que en realidad era una lagartija sin cola, le he dado ánimos para que la regenere cuanto antes, me he sentido identificado con ella.
Cuando salí, no sabía que había salido a buscarme.
No me he encontrado.
Sin embargo he encontrado algo de la paz que me faltaba.